Viaja sin gluten:
tu guía esencial
Todo lo que necesitas saber antes de salir de casa
Muchas aerolíneas ofrecen menú sin gluten, pero hay que solicitarlo con antelación. Normalmente, la ventana para pedirlo es entre una semana y 72 horas antes de que salga el vuelo, dentro de tu reserva. No se puede tramitar en el momento de comprar los vuelos ni cuando falta un día para volar.
Suele gestionarse directamente desde la web de la aerolínea entrando en la reserva. Busca la opción de "comida especial" o "menú especial" y selecciona sin gluten.
Una vez a bordo, al poco de sentarte suelen pasar a identificar a los pasajeros con menús especiales. Es habitual que lo hagan antes de que despegue el avión o al poco de despegar.
Viajar con seguro es importante para cualquier persona, pero como celíacas lo vemos más necesario. Cuando viajamos comemos más fuera de casa, el riesgo de contaminación cruzada existe aunque tomemos todas las precauciones, y en países como Estados Unidos una visita médica sin seguro puede ser un problema muy serio.
Aunque tengas seguro médico en tu país, ten en cuenta que seguramente tengas que pagar primero, y pedir la devolución al seguro después, además de que la cobertura suele tener un límite de unos 10.000€, una cantidad que en Estados Unidos se puede superar con facilidad ante cualquier ingreso o urgencia.
Nosotras siempre viajamos con Heymondo, especialmente cuando salimos de Europa. Tienen una app con la que puedes contactar con ellos 24/7 por chat o llamada, y en caso de cualquier percance te indican directamente el centro médico más cercano al que acudir. No tienes que adelantar dinero ni gestionar nada, ellos se ocupan de todo.
Siempre llevamos snacks: frutos secos, galletas sin gluten y pan (aunque en casa tenemos pan de obrador, solemos llevar de supermercado ya que dura más sin estropearse). Nunca nos han puesto problema en el aeropuerto, ni en maleta de mano ni en facturado.
Siempre llevamos un botiquín específico para temas digestivos (casi todos sabemos de lo que hablamos). Aunque tomemos todas las precauciones, una contaminación cruzada puede pillarnos en cualquier momento.
Es una aplicación gratuita para iOS y Android hecha para ayudar a personas celíacas y sensibles al gluten a encontrar restaurantes, cafés y tiendas cercanas con opciones seguras. Se pueden ver los lugares en un mapa, filtrar por tipo de comida (pizza, desayuno, sushi), ver menús y leer reseñas. Funciona especialmente bien en Estados Unidos, aunque cada vez hay más sitios en Europa.
Busca directamente "[ciudad] sin gluten" en el buscador (por ejemplo, Barcelona sin gluten) te aparecen restaurantes con comentarios de otros celíacos. Mismo consejo: lee muchos comentarios y pregunta en el restaurante si no es 100% sin gluten.
Cuando viajamos a países donde no controlamos el idioma, las tarjetas de celiaquía nos salvan la vida. Las hicimos nosotras mismas porque las que encontrábamos en internet nos parecían demasiado complicadas.
Están pensadas para un objetivo concreto: llegar a un restaurante, enseñar la tarjeta y obtener una respuesta clara. O nos dicen que hay algo en la carta que podemos comer con garantías, o nos dicen que no, y eso también es útil porque nos ahorra tiempo y un disgusto.
Desde hace un par de años viajamos con Home Exchange y ha cambiado completamente nuestra forma de viajar. Básicamente es una plataforma donde intercambias tu casa con otras personas. Tú te quedas en la suya y ellos en la tuya, aunque no siempre al mismo tiempo. No es alquiler, no pagas por noche como en Airbnb: es un intercambio entre miembros.
Al tener cocina propia podemos hacer el desayuno y alguna comida en casa, lo que baja mucho el riesgo de contaminación y además nos da una experiencia de viaje completamente diferente.
Gracias por estar aquí y por confiar en nosotras.
Viajar siendo celíaco implica planificar más, hacer más preguntas y estar más atento… pero también significa que cuando encuentras un sitio seguro, lo disfrutas el doble.
Ojalá esta guía te ayude a viajar con más tranquilidad y menos dudas.